Asistieron 10 participantes representando a los paรญses de Argentina, Colombia, Espaรฑa, y Estados Unidos. El texto elegido fue โCarta al Tiempoโ de la poeta nicaragรผeรฑa Claribel Alegrรญa.ย
La discusiรณn miro como la relaciรณn con el tiempo cambio para la poeta mientras el poema y el tiempo pasa. Un participante noto que al final del poema, uno, al igual que la poeta, ya se imagina lo que va a venir (la muerte). Otro participante contribuyo que el uso del tiempo en el poema es una alegorรญa. Primero anhelamos todas las etapas que pasamos los seres humanos porque estamos enfocados en los cumpleaรฑos desde que estamos de niรฑos, pensamos en los regalos. Y despuรฉs el tiempo se convierto en un enemigo. Eventualmente caemos en cuenta que el tiempo va a ganar.
Analizando al poema, vemos que hay un interlocutor imaginario a quien la poeta le hable en el poema. Hay un juego del paso del tiempo. Considerando โel otroโ se considero si la poeta tenia en mente otra persona o la muerte. ยฟQuien es este โotroโ?
Considerando a quien la carta esta dirigida, algunos pensรกbamos que era al tiempo y otros a algo mas abstracto, algo traumรกtico. ยฟPor ejemplo, que quiere decir la poeta con, ยจHace aรฑos que amo a otroยจ y โยฟEl amigo de mi padreโ? ยฟSerรก que Claribel esta hablando de acoso sexual? De pronto la carta es dirigida a una persona quien le causo acoso sexual a la poeta.
Una participante noto que el poema usa personificaciรณnโes decir, la poeta despersonaliza la carta porque no puede controlar el tiempo, pero si la transforma en una persona, puede tratar de controlarla. โAunque el tiempo esta siempre conmigo, no estoy consiente que esta siempre conmigo.โ
No querรญamos parar el debate, pero al fin llego el tiempo de escribir. Los participantes tuvieron dos opciones de consignas: โEscrรญbele una carta a un visitante inoportuno o no deseado,โ o โEscribe tu carta al tiempo.โ Escribimos por cuatro minutos. Despuรฉs invitamos a los participantesย a leer lo que habรญan escrito sin preocuparse de tener que producir un texto literario. Como metodologรญa de la medicina narrativa, el comentario sobre los textos de los participantes se enfoca no sรณlo en el contenido sino especialmente en la forma y estilo de los textos. La propuesta de escritura produjo textos irรณnicos y otros en la sombra del texto. Alguien escribiรณ una carta de apreciaciรณn al tiempo, como una alabanzaโel opuesto de lo acabamos de leer. Fue muy divertido escuchar lo que habรญan escrito los participantes en tan poco tiempo.
Aquรญ, ahora alentamos a los participantes que si asรญ lo desean, compartan lo que escribieron a continuaciรณn. Deja tu respuesta aquรญ, si deseas continuar la conversaciรณn sobre el poema de Claribel Alegrรญa. Pero antes, les recomendamos tener en cuenta que el blog es un espacio pรบblico donde, por supuesto, no se garantiza la confidencialidad.
Por favor, รบnase a nosotros en nuestra prรณxima sesiรณn en espaรฑol: El sรกbado 16 de octubre a las 13 hrs. o a la 1 pm EST (hora de Nueva York). Tambiรฉn, ofrecemos sesiones en inglรฉs. Ve aย nuestra pรกgina de sesiones grupales virtuales en vivo.
ยกEsperamos verte pronto!
Carta al Tiempo por Claribel Alegrรญa
Estimado seรฑor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaรฑos.
Recibรญ su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niรฑa, impaciente lo esperaba;
me vestรญa de fiesta
y salรญa a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavรญa lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistรญa
y no respetaba la humildad
de su carรกcter dulce
y sus zapatos.
Despuรฉs me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mรญ.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecรญan mรกs blancas las paredes.
Y habรญa alguien mรกs,
usted le hacรญa seรฑas.
El le cerrรณ los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohibo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vรฉrtebras el frรญo.
No me persiga mรกs,
se lo suplico.
Hace aรฑos que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
ยฟPor quรฉ me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueรฑo,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niรฑos.
Reconocรญ su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridรญculo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga mรกs en mi jardรญn.
Se asustarรกn los niรฑos
y las hojas se caen:
las he visto.
ยฟDe quรฉ sirve todo esto?
Se va a reรญr un rato
con esa risa eterna
y seguirรก saliรฉndome al encuentro.
Los niรฑos,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganarรก sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabรญa.Estimado seรฑor:
Esta carta la escribo en mi cumpleaรฑos.
Recibรญ su regalo. No me gusta.
Siempre y siempre lo mismo.
Cuando niรฑa, impaciente lo esperaba;
me vestรญa de fiesta
y salรญa a la calle a pregonarlo.
No sea usted tenaz.
Todavรญa lo veo
jugando ajedrez con el abuelo.
Al principio eran sueltas sus visitas;
se volvieron muy pronto cotidianas
y la voz del abuelo
fue perdiendo su brillo.
Y usted insistรญa
y no respetaba la humildad
de su carรกcter dulce
y sus zapatos.
Despuรฉs me cortejaba.
Era yo adolescente
y usted con ese rostro que no cambia.
Amigo de mi padre
para ganarme a mรญ.
Pobrecito el abuelo.
En su lecho de muerte
estaba usted presente,
esperando el final.
Un aire insospechado
flotaba entre los muebles
Parecรญan mรกs blancas las paredes.
Y habรญa alguien mรกs,
usted le hacรญa seรฑas.
El le cerrรณ los ojos al abuelo
y se detuvo un rato a contemplarme
Le prohibo que vuelva.
Cada vez que los veo
me recorre las vรฉrtebras el frรญo.
No me persiga mรกs,
se lo suplico.
Hace aรฑos que amo a otro
y ya no me interesan sus ofrendas.
ยฟPor quรฉ me espera siempre en las vitrinas,
en la boca del sueรฑo,
bajo el cielo indeciso del domingo?
Sabe a cuarto cerrado su saludo.
Lo he visto con los niรฑos.
Reconocรญ su traje:
el mismo tweed de entonces
cuando era yo estudiante
y usted amigo de mi padre.
Su ridรญculo traje de entretiempo.
No vuelva,
le repito.
No se detenga mรกs en mi jardรญn.
Se asustarรกn los niรฑos
y las hojas se caen:
las he visto.
ยฟDe quรฉ sirve todo esto?
Se va a reรญr un rato
con esa risa eterna
y seguirรก saliรฉndome al encuentro.
Los niรฑos,
mi rostro,
las hojas,
todo extraviado en sus pupilas.
Ganarรก sin remedio.
Al comenzar mi carta lo sabรญa.